NO COOPERAN. Una lectura crítica sobre el denominado “Caso Mansilla”.

El fin común…

Con fecha 2/3 de julio de 2011, el diario La Vanguardia dedicó un apartado especial a la crisis devastadora que atraviesa la Cooperativa de Electricidad “General Balcarce” Limitada. La nota llevaba por título “Habla el misterioso señor Mansilla” y fue reproducida en su oportunidad por charloenboga. De la lectura y análisis crítico de la noticia se destaca que:

• El Concejo Deliberante de Balcarce elevó un pedido de informes a la Cooperativa de Electricidad y al OCEBA para conocer la situación económico-financiera de la entidad.

• El diario se hizo del pedido de informes y consiguió el nombre de un “asesor” del presidente de la entidad, el señor Jorge Guzmán.

• El diario contactó al “asesor” y le realizó una entrevista. Su nombre es Alberto Mansilla y vive en la localidad de Pilar.

• Alberto Mansilla desembarcó en la entidad por una relación de amistad con Jorge Guzmán para cumplir tareas como “relacionista público”, “presentarle gente” al presidente, realizar “gestiones en varios ámbitos para la entidad” y en ese marco pasó a ser “asesor” en temas “que buscaban soluciones para la Cooperativa”.

• El “asesor” habría “trabajado” para la Cooperativa desde el 24 de enero del 2011 hasta un día indeterminado pero anterior al mes de julio del 2011. Es decir que trabajó para la entidad, como máximo, cinco meses. En condiciones precarias ya que, según sus palabras “me vinculo a la Cooperativa, sin ningún contrato, por lo que me pagaban en negro”.

Preguntas: ¿esto es normal en la Cooperativa? ¿Es una práctica común que el presidente de la Cooperativa, Jorge Guzmán, reciba de sus empleados facturas con montos indeterminados?

• Dice Mansilla: En la factura “está mi sello y la palabra ‘pagado’ pero yo recibí de esa plata $ 1.000 y $ 2.650 eran para pagar el hotel y la tarjeta de crédito que era una extensión de la secretaria de Guzmán porque como yo trabajaba en negro no tenía recibo de sueldo”. “Después aparece la factura número 3 que es del 29/4 son $3.500 de los cuales percibí $ 1.000 nada más, por lo que el resto fue para el hotel y restaurante, según me decían porque yo nunca vi nada”.

Preguntas simples de un simple mortal ¿esto es normal? Supongamos, con buena intención, que el dinero cubrió los gastos del hotel y el restaurante; pero si los $ 2.500 que sobraron hubieran ido a parar al Casino lo mismo daba ya que el señor Guzmán tenía cómo justificar $ 3.500 de la plata de todos los asociados. Por otra parte, ¿quién pone el sello de ‘pagado’? O, dicho de otra manera, ¿se trata de prácticas individuales del presidente de la Cooperativa? ¿O responden a un estado generalizado de cosas dentro de la entidad? Más preguntas: ¿Es una práctica común que el presidente de la Cooperativa, Jorge Guzmán, pida a sus empleados que le entreguen facturas con fecha a futuro y libres de gastos?

• Responde Mansilla: “Después me piden hacer otra (factura) con fecha 8/8 por $ 3.800 de los cuales no voy a ver un solo peso. Y otra para el 20/8 donde Guzmán me hace hacer otra de $ 3.500 que las tiene el tesorero”.

Nos preguntamos otra vez ¿para el tesorero de la entidad, Jorge Bibbó, también es normal recibir facturas a futuro? ¿No será el tesorero quien pone el sello de ‘pagado’? Con semejantes contralores, hacerse de efectivo – el dinero de los asociados – no es muy complicado si del otro lado hay un hombre necesitado o de dudosa ética con un talonario de facturas. ¿Cuántos casos como el de Mansilla habrá en la entidad?

• La secretaria del presidente Jorge Guzmán presta la extensión de su tarjeta de crédito para gastos indeterminados a cualquier desconocido.

Para chicos de jardín de infantes, ¿con qué dineros se cubrirán esos gastos?

• Es una práctica común que el actual vice-presidente, Héctor Daniel Ramundo, haga de correo al presidente Jorge Guzmán, y entregue dinero del señor Jorge Guzmán o de la Cooperativa de Electricidad a un señor que dice ser “asesor” pero que no está unido a la Cooperativa por contrato alguno.

¿Esto es normal? ¿Así se actúa en otras instituciones del país? No, es la calidad institucional de la Cooperativa de Electricidad “General Balcarce”  que ha alcanzado niveles bajísimos.

• A la pregunta del periodista: “¿Mansilla por qué aceptó usted hacer facturas por algo que todavía no había ocurrido?” El asesor respondió: “Porque yo hasta ese momento tenía trato con la Cooperativa”.

Pregunta retórica: ¿quiere decir el “asesor” que denuncia a Jorge Guzmán por despecho?

• Respuesta de Mansilla: Sí, “yo no soy un cuatro de copas y se han abusado de mi confianza”.

De la respuesta surge una nueva pregunta: ¿no se deduce de semejante afirmación que, mientras el negocio incluya a todos, no existirán contradicciones ni denuncias? ¿No está diciendo Mansilla que su denuncia responde a que ya no forma parte del sistema cooperativo? ¿Qué su denuncia no responde a una crisis de conciencia? Repetimos la pregunta: ¿cuántos casos como el del señor Mansilla hay en la institución? ¿No es claro que se trata de un estado generalizado de cosas hacia el interior de la Cooperativa?

• Para crear un efecto de verdad, para corroborar sus dichos, el diario La Vanguardia publica, además de la entrevista, las fotografías de un cheque y una factura del señor Alberto Mansilla por servicios de “asesoría” que no habría cobrado.

Dime con quién andas…

Además de lo expuesto, el “asesor” Alberto Mansilla detalla con ejemplos otras prácticas que parecen comunes a los directivos de la Cooperativa de Electricidad:

• La Cooperativa acumuló 70 juicios en su contra en solo 7 años.

Esta cuestión ha sido puesta en conocimiento de la comunidad en numerosas oportunidades. Lo que no menciona Alberto Mansilla es el número de juicios que se han perdido – es decir, que ya no cuentan – y el monto pagado por ellos y en concepto de abogados. ¿Desidia y desinterés? ¿El juicio como herramienta para amedrentar a quienes se oponen al robo y la ineficiencia? ¿Ignorancia y falseadas lecturas de la realidad?

• ¿En la Cooperativa es de todos los días agregarle 0 (ceros) a las facturas?

A esta altura de las circunstancias, el tesorero Jorge Bibbó o el pro-tesorero Néstor Roldán, no parecen demasiado capacitados para cubrir su cargo. ¿O sí?

• “También en determinado momento le presenté a Guzmán al intendente Curto a quien le fue a pedir el 30% que le faltaba para terminar el centro de salud y quería un subsidio de la Provincia”.

Estas palabras del “asesor” Alberto Mansilla tienen numerosas lecturas. Sin embargo, hagamos foco en la realidad del tan cacareado centro de salud. Pregunta básica: ¿a principios del 2011 todavía falta el 30% de los recursos para terminar la tan promocionada “unidad de negocios”? ¿Es decir que los directivos de la Cooperativa han jugado con las necesidades de la comunidad y prometido obras sin contar con los recursos para realizarlas? ¿No será que todas esas promesas intentan tapar los delitos e ineficiencia de sus dirigentes? Por otro parte, ¿no era el centro de salud la obra fetiche del señor Rogelio Elías Adobbati? ¿No creció gracias a su impulso y no pasó luego al ámbito de la secretaría de Integración Social y Cultural de la Cooperativa? ¿O se trata, acaso, de una idea del Jefe de Redes? ¿No es extraño que el diario La Vanguardia y el señor Mansilla no mencionen al señor Adobbati? Si, como se desprende de sus dichos, Mansilla trabajó desde el 24 de enero y “renunció” antes de julio ¿no se habrá cruzado nunca con el señor Adobbati, renunciante a mediados de abril de este año a la secretaría de Integración Social y Cultural de la Cooperativa? ¿Acaso no tuvieron tres meses para “cruzarse” en los pasillos?

• Es natural que intendentes del conurbano “donen” a una Cooperativa de Electricidad del sudeste bonaerense una ambulancia; también es de todos los días que la donación nunca sea retirada.

La cuestión de la ambulancia donada trae a la memoria otra ambulancia donada pero recibida. En esa oportunidad, y según publicó el portal oficial de la Cooperativa (www.electricabalcarce.coop), el presidente del Concejo de Administración, Jorge Guzmán, expresó su “satisfacción” por la donación al señalar que “por la función social que cumple nuestra Cooperativa, esta ambulancia es una herramienta indispensable. La pondremos inmediatamente a disposición de nuestros asociados y de toda la comunidad”. Es decir, destaca la “función social” del bien adquirido. Y lo social, en ese entonces, era indi-sociable de la persona que ni Mansilla ni La Vanguardia desearon nombrar. Por eso, según reza la nota del portal, el innombrado señor Adobbati se mostró “alegre”. ¿Y por qué? Porque “el vehículo habrá de ser utilizado en forma inmediata para el traslado de pacientes que deben atenderse en la ciudad de Mar del Plata”. Es decir, para atender cuestiones propias al tema de la salud, íntimamente relacionadas con la “función social” de la Cooperativa. Por si fuera poco, con falsa modestia, agregó el señor Adobbati: “humildemente esto se suma a lo que hemos incorporado como un principio fundamental en nuestro accionar: el prójimo existe. Mucha gente de Balcarce necesita ayuda y la Cooperativa no es insensible frente a las necesidades de la gente. Esta ambulancia está a disposición de toda la comunidad, porque es de todos”. Pues bien, digamos al pasar que la ambulancia fue recibida el 30 de enero del 2011, cuando ya el señor Alberto Mansilla trabajaba para la Cooperativa. En ese sentido, el “asesor” ¿habrá presenciado el acto? Mientras tanto, para salir en la foto y hablar hueco el señor Adobbati estaba en la Cooperativa el 30 de enero de este año. Pero para conocer y convivir durante tres meses con el señor Mansilla, no estuvo. O, como declaró con posterioridad al mismo diario La Vanguardia, “ya no tengo ningún vínculo con la Cooperativa” y solo concurre a la entidad “para retirar material y efectos personales”. (La Vanguardia, 9/10 julio de 2011; “Cooperativa: se habla de intervención y auditoría”).

¿Crisis terminal?

Resulta evidente que las groseras desprolijidades que salieron a la luz a partir del llamado “Caso Mansilla” no surgen de un día para el otro sino que son parte de un largo proceso de degradación institucional que sufre la Cooperativa de Electricidad “General Balcarce” y que tuvo – y tiene – al señor Rogelio Elías Adobbati como uno de sus grandes protagonistas. Un dirigente sin formación que, durante más de doce años al frente de la entidad, hizo escuela de su autoproclamada ineficiencia y de su accionar delictivo – por el cual se haya procesado ante la justicia por el delito de “Defraudación por Administración Infiel en forma continuada” junto con el contador público nacional Gustavo Teruggi. Es en ese contexto que deben leerse las declaraciones del “asesor” del presidente Jorge Guzmán, digno discípulo de las enseñanzas de su maestro. Y aunque en apariencia la comunidad balcarceña parezca inmune a la gravedad de las denuncias que encierran los dichos del señor Alberto Mansilla, cada vez son más los que se horrorizan de este tipo de prácticas. La institución que está en juego es patrimonio de los balcarceños y no de los parásitos que viven a su costa. ¡Defendámosla!

(Nota de charloenboga: Para ver notas relacionadas , hacer ckick en las palabras subrayadas).

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3 comentarios

Archivado bajo Balcarceñas, Medios, Noticias comentadas (de ayer y de hoy), Política

3 Respuestas a “NO COOPERAN. Una lectura crítica sobre el denominado “Caso Mansilla”.

  1. Berrosobu

    Muy buena nota!

  2. Fabián

    Muy buena nota, pero el que pudrió todo fue Gustavo Teruggi!

  3. Fabián

    En que quedo este caso???.

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